Yo te vi entre muchas personas, muchas voces, muchos rostros y tiempos entremezclados, mirandome fijamente, pidiendome la atención que necesitabas, más yo seguía profundizando en mi interior, en mis manos, en mi ser, las voces sonando, el espacio achicandose, la mente perdiendose lentamente en el silencio, de pronto una mano, una persona, una mujer desde el exterior te sacó de allí, te llevó hacia el origen del alma, del corazón, y me ha quedado la impresión de que estamos en un ciclo infinito.

No hay comentarios:
Publicar un comentario