jueves, 9 de septiembre de 2021

Capítulo 4


 Yo perseguía tus rastros, y me fui quedando en la orilla con el resto de tus movimientos, yo me perdía creyendo que el tiempo no era otra cosa más que un espejismo. Y así me llevó la música de un tambor, y mis alas crecieron para que yo me elevara por encima de todo, dandome cuenta del ángel que no fui ni el demonio que no he sido. Yo creía que ella me llamaba, y yo borracho la buscaba, quería comerla en la vibración de mi herida para saciar tu ausencia, y tan sólo fue un segundo en el que cayó mi ilusión, puesto que yo ya empezaba a volar y despedirme a otro camino, reconociendo los celos que tuve en tu nombre, y que ya se disipaban al abrir mis ojos, y contemplar todo el escenario. Me hubiera encantado que me vieras venir, y vivir la vida que llevabas lejos de mí.