En la sombra de lo desconocido se descuece el pensamiento, por hallar el camino hacia algo siniestro. Más sabe que el sentimiento refleja miedo, y eso convierte al pensamiento en presa de alucinaciones inciertas y monstruosas. Yo no sé a quién estás viendo, ¿Creen que esta historia es contada con la verdad de quién vive los hechos con clara mirada y no alucina? Yo les diré que aquella mujer no está presa de ningún movimiento hipnótico, ni tampoco se arrastra a las profundidades de un mar que succiona sus sueños, más bien, es la elección de alguien que desespera hallarse en la libertad de un torbellino pero solo encuentra aquél miedo que aprisiona el pensamiento, a una realidad que solo le provoca dolor y amargura.
Yo les contaré que ella caminó por su propia cuenta, y que al intentar cruzar la vida se encontró en el camino a quien le daría aquello que perdió, más no se encontraría a si misma, ya pronto en su interior resonaría la verdad, que abrazaría con igual amor.

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